El artilugio secreto

El artilugio secreto

En 1970 la Cofradía del Rescate tuvo problemas para salir por falta de capataces y hombres de trono, aunque al final pudo procesionar. Al año siguiente, no salió por la lluvia. Y en 1972, el trono de la Vírgen de Gracia fue abandonado a la altura de Puerta Nueva.

Tras este incidente, se pensó que al final se tendría que poner ruedas. Bajo un gran secretismo, se encargó al maestro aranero Antonio Álvarez Rodríguez un artilugio mecánico para llevar los tronos “dotado de un movimiento idéntico al que daría si fuese llevado a hombros de portadores, equipados de dirección doble, que le permite girar 90 grados, frenos y suspensión elástica”. 

Como no pudieron realizar el mecanismo para los dos tronos, la cofradía pidió a la Agrupación Cofradías de que sólo saliera el trono del Cristo. Pero la Agrupación, ante crear un grave antecedente presionó a la Hermandad para que sacaran a ambos Titulares.

Al final, la Vírgen de Gracia salió  sobre el trono de la Divina Pastora; y Jesús del Rescate sobre el artilugio, dirigido por Antonio Cabra a modo de automóvil. Exteriormente llevaba portadores que simulaban que llevaban el trono.

El efecto era que parecía un barco a punto de naufragar. El invento fue considerado por la propia Cofradía como desastre. 

Afortunadamente, la incorporación de hermanos a los tronos y de las hermanas al cuerpo de nazarenos, sirvió para solventar la crisis que ya afectaba a la mayoría de las hermandades. 

Lo que con el tiempo consideramos una anécdota, pudo ser un punto de inflexión de nuestra Semana Santa, al incorporar ruedas a los tronos. Y sirvió como acicate para la incorporación de los propios hermanos a los varales.

Fuente: La Saeta de Otoño. 

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En busca de nuestras raíces.

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