El Rico: Amanecer en Puerta Oscura

El Rico: Amanecer en Puerta Oscura

Ntro. Padre Jesús el Rico fue protagonista en la gran pantalla en la película «Amanecer en Puerta Oscura». Os contamos algunas anécdotas y curiosidades de aquel rodaje.

El que fue durante nueve años Hermano Mayor de El Rico, Ramón Barea, recuerda que salieron con «las túnicas y enseres de la Esperanza, pues las suyas eran las mejores túnicas que había entonces en Málaga». El trono se montó en el patio de los naranjos de la Catedral, de ahí que tuviesen que darle con él la vuelta al templo mayor para ir a buscar la puerta de las palmeras del Palacio de la Aduana.

«Una vez que estábamos allí, en la puerta principal, metimos el trono hasta donde pudimos, y desmontamos los arbotantes para ponérselos dentro del patio, que es donde estaba el patíbulo con la horca», relataba Barea, que en aquella procesión contaba con 17 años y vestía como nazareno que portaba un cirial enorme.

Escena de la liberación de Jesús el Rico.

Y es que aquel rodaje quedó grabado en la retina y la memoria de quienes participaron de extras en él y en los recuerdos de la cofradía de Nuestro Padre Jesús El Rico. Quienes lo vivieron dan fe de que aquel acontecimiento ha seguido vigente con el paso de las décadas. De hecho, según señalan Francisco Griñán y Juan Antonio Vigar en el libro Málaga Cinema. Rodajes desde el nacimiento del cine hasta 1960, «esta escena no sólo fue el cierre de una gran película, sino su origen como proyecto y la motivación de una controversia que sigue sin aclararse».

«Según los títulos del crédito, el argumento partía del escritor y dramaturgo Alfonso Sastre, mientras que el guión fue realizado a tres manos por el propio Sastre, Natividad Zaro y Forqué. No obstante, según relata la guionista, la iniciativa de llevar a la pantalla la leyenda de Jesús el Rico fue del gerente de la productora Atenea Films, el malagueño Paco Madrid hijo, un buen conocedor de la Semana Santa que sugirió la historia de la liberación del preso...».

Escena de la película

La cinta ha dado también para anécdotas como la que vivió Ramón Barea, que se llevó una tremenda alegría al encontrarse, poco antes de su muerte, al actor Paco Rabal comiendo en el restaurante madrileño Casa Lucio. Según relata, el actor «seguía recordando la película como una cosa alucinante». Y, como no era católico, le dijo: «yo no sé ni como hice aquello».

Precisamente, la película viene a la cabeza de quienes portan el trono de El Rico cada Miércoles Santo. Y es que, la cruz de plata que lleva a hombros es fruto de la aportación que la productora hizo a la cofradía. Y una historia curiosa rodea su elaboración: «Con el dinero de la productora se compraron duros de plata y se mandaron a los talleres Herrera de Córdoba, que los fundieron e hicieron la cruz», añadía Ramón Barea.

 

Fuente: Diario El Mundo, YouTube.

Autor

Cofrade y Hermana de Zamarrilla, Santo Traslado y Sepulcro. Escribiendo Historias desde 2016.

X Contenido protegido