No perdamos nuestra identidad

No perdamos nuestra identidad

En los años 60 una corriente de sevillinismo llegó a nuestra Semana Santa, de mano de un  gran diseñador como fue Juan Casielles del Nido. Empezó este cambio en la cofradía a la que estaba tan unido, como la del Cristo de la Agonía y la Virgen de las Penas.

Sólo voy a poner dos ejemplos:

El trono de  María Santísima de las Penas y el rostro de la Virgen de Consolación y Lágrimas.

 “Por indicación expresa de Casielles en 1962 se suprimieron del paso de la Virgen de las Penas, los arbotantes delanteros, dejando tan sólo los ángeles  y una gran ánfora con claveles blancos. «De esa forma el paso (no trono) ganaba en vistosidad y se aligeraba su peso» (Reyes Ruiz). 

En 1965, se cambió el trono por otro diseñado por el propio Casielles, realizado en el taller hispalense de Villareal; no lleva arbotantes, solo candelabros de cola y catorce ánforas. Según describe un Nazareno Verde:

«No es de estilo malagueño, quedan más bien dentro de la línea sevillana, al carecer de arbotantes y presentar en la parte trasera lo que llaman los sevillanos «candelabros de cola”.

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Pero, lo que es peor, desde mi punto vista, modificar una imagen del siglo XVIII, de escuela malagueña, por un rostro de características sevillistas. Un ejemplo es el siguiente:

La imagen de la Virgen de Consolación y Lágrimas es de la escuela de Fernando Ortiz (s. XVIII). En 1972 fue víctima de una transformación por el imaginario sevillano Luis Alvarez Duarte.

“No se puede hablar de restauración, sino de cambio, ya que no se respetó las características formales y técnicas de la antigua talla. Basta comparar ambas fotografías (…): ojos más abiertos (y quizás más bellos, muy propios de la estética sevillana), cejas más pronunciadas, labios  más sensuales, nariz más fina, etc., en definitiva “otras esculturas” que ha traído como consecuencia el completo olvido estilístico de Fernando Ortiz, convirtiéndose así esta nueva imagen de la Virgen de Consolación y Lágrimas en una muestra  más de la estética neobarroca sevillana en la Semana Santa malagueña» (Agustín Clavijo)

Se cambiaron imágenes de gran calidad artística y gran devoción, por otras, cuando estaban en buen estado (de hecho aún siguen siendo veneradas, después de medio siglo)

Se cambiaron tronos en buen estado, por otros, perdiendo la estética malagueña.

Se modificaron enseres y costumbres.

Nuestra seña de identidad malagueña no debería perderse.

Este es un artículo de Opinión.  Refleja el modo de parecer de quien lo firma, y no necesariamente la opinión de «Semana Santa de Málaga Ayer y Hoy».

[su_spoiler title=»Fuente» style=»fancy» icon=»plus-circle»]»Historia de las Cofradías…», de Llordén/Souviron. «Semana Santa en Málaga», de Agustín Clavijo[/su_spoiler]

 

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En busca de nuestras raíces.

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