Nuestros Titulares y las Epidemias (I parte)

Nuestros Titulares y las Epidemias (I parte)

Actualmente estamos sufriendo una epidemia que nos tiene confinados en nuestras casas y, entre otras muchas consecuencias, nos privará de ver a nuestros Titulares en la calle. Creo que es buen momento de recordar la relación de nuestra Semana Santa (y los patronos de la Ciudad) con las epidemias que han azotado la capital. 

Hace año y medio se publicó en esta web un artículo sobre la relación de nuestros Titulares con dos epidemias del siglo XIX.

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LEER >> Las Epidemias y nuestras Cofradías

Ahora se ha hecho una revisión más amplia, debido, tristemente, a la actual situación.

Durante siglos Málaga ha sufrido muchas plagas y epidemias. Y siempre se ha creído que era un castigo de Dios por los pecados cometidos. Un azote divino. Y que mejor forma de atacar estas plagas que crear rogativas. Y así se sacaban a la calle Cristos, Vírgenes y otros Santos para pedir que la epidemia desapareciera. Y en otros casos, la procesión se realizaba tras acabar la plaga, para dar gracias a Dios.

Estas son las imágenes en las que el pueblo de Málaga centraba sus peticiones.

SANTOS PAULA Y CIRIACO. Patronos de Málaga. Una de las salidas se realizó como acción de gracias tras el terremoto de 1755. La procesión se dirigió al Santuario de la Victoria

NUESTRA SEÑORA DE LA VICTORIA.  Ya era sacada por nuestras calles antes de ser nombrada Patrona. Por ejemplo, en la epidemia de peste de 1637.

VIRGEN DE LOS REYES. Según la tradición, esta imagen gótica (estilo borgoñón de finales del XV) llegó a Málaga con los Reyes Católicos. Hasta el siglo XVII presidía el Altar Mayor de la Catedral que pasa a una capilla del crucero, donde está actualmente. Fue procesionada en diferentes ocasiones, aunque no es patrona de la ciudad.

SANTO CRISTO DE LA SALUD. Patrón de la Ciudad y de titularidad municipal.  Durante los primeros años de la imagen, fue titular de la ”Cofradía y Esclavitud de la Santísima Trinidad y advocación del Santo Cristo de la Columna” (1633) en la iglesia de la Trinidad. Pasó a San Juan en 1636, luego a varios domicilios, hasta que en 1649 fue protagonista de un milagro y fue acogido por el Ayuntamiento y se le cambió la advocación a Cristo de la Salud. (esta emotiva historia se merece un artículo aparte). También salió en 1738 hacia la Catedral, debido a la epidemia de “tabardillo” (fiebre exantemática). Al día siguiente, tras la función religiosa, salió junto a la Virgen de los Reyes en procesión.

CRISTO DE LA EPIDEMIA. Crucificado que se encontraba en el Convento de Ntra. Sra. de la Paz, en la plaza de la Merced; a raíz de la epidemia de fiebre amarilla de 1803 a esta imagen se le empezó a llamar «Cristo de la Epidemia». Se trata de la imagen con la que el pueblo se identificaba más a la hora de interceder ante una epidemia. Mientras que las procesiones rogativas de la Virgen de la Victoria, el Cristo de la Salud y San Ciriaco y Santa Paula , tenían un carácter institucional, la del Cristo de la Epidemia, era más popular.

Estas son las imágenes, (fuera de las de Pasión), que más relación han tenido con plagas, y que fueron procesionadas bien para cortar la epidemia, bien como acción de gracias.

Fundaciones de Cofradías en épocas de epidemia.

Pero la relación entre epidemias y cofradías de Pasión es muy estrecha desde las fundaciones de éstas. Cuando más se crearon fueron los años de graves epidemias; por ejemplo, a mediados del siglo XVII, y en un período de pocos años, se fundaron en Málaga varias, por ejemplo: San Juan Evangelista, Santo Sudario y Esclavitud de Nuestra Señora (dentro de la Vera-Cruz); Humildad y Paciencia (dentro de Pura y Limpia Concepción); Descendimiento, Santo Sudario, Santo Entierro, Las Lanzas y Triunfo sobre la Muerte y Amor Divino (dentro de la de Angustias); Jesús de la Puente (dentro de Cristo de la Columna). 

Todas las mencionadas nacieron entre 1635 y 1649, coincidiendo con un período de epidemias.

Hoy día, siguen estando entre nosotros, Descendimiento, Jesús de la Puente, Humildad y Paciencia y Esclavitud (ésta última como de Gloria).

Entonces se creía que las epidemias eran un castigo divino debido a nuestros graves pecados, por lo que sacaban imágenes de Cristo, la Virgen o diferentes santos para invocar el cese del mal.

Otras veces coincidía el final de una epidemia con la aparición «milagrosa» de una sagrada imagen, como el Cristo de la Columna. Está la historia de como el Cristo de la Columna se llama ahora de la Salud, y porqué se convirtió en patrón de Málaga.

 

En la segunda parte, nos centraremos en el siglo XIX, y en algunos de nuestros Titulares de Pasión (y se incluirán las fuentes consultadas). 

 

 

Autor

En busca de nuestras raíces.

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