nazareno de los pasos

Nuestros Titulares y las Epidemias. (II parte. Siglo XIX)

Durante todo el siglo XIX permaneció vigente la idea expresada en el Concilio de Trento de que la enfermedad era una advertencia al hombre de su naturaleza mortal; de que era una mancha moral.

Por otra parte, hay sectores que piensan que no es adecuado que haya concentraciones de personas que puedan favorecer la propagación de la epidemia. Por ello hubo polémica por el intento de cierre de templos durante los brotes de fiebre amarilla en 1803 y 1804, en los que la Junta de Sanidad y el Obispo se enfrentaron con el sector tradicionalista del clero y el pueblo llano, opuestos abiertamente a las propuestas científicas.

Las medidas sanadoras de la autoridades entraban en conflicto con las creencias religiosas. El Dr. Aréjula, dictó diversas medidas ante la epidemia de fiebre amarilla de 1803. Uno de estas medidas fue el cierre de templos y la supresión de los actos públicos de culto, con gran oposición del pueblo. El obispo acalló las críticas:  

«Ningún sacrificio podéis hacer más acepto a los ojos de Dios, que el de la obediencia y sumisión a los mandatos de los legítimos superiores, sin que sea de vuestra inspección examinar y calificar las razones que los fundan».

Este siglo trae algunas novedades: por una parte, algunos Titulares de la Semana Santa son protagonistas de estas procesiones rogativas, especialmente la Virgen de Servitas.

Vamos a centrarnos en aquellos actos y procesiones que tuvieron como protagonista a algún Titular de Pasión.

En septiembre de 1854, el Gobernador Civil se puso en contacto con el Obispo, para realizar una procesión que tuviera como protagonista al Cristo de la Salud y a Ntra. Sra. de la Victoria. La comitiva iría desde la Catedral al Santuario. Y, por otra parte, se trasladaba el Cristo de la Salud desde su sede a la iglesia de Santiago.

Desde el Santuario bajaría Ntra. Sra. de la Victoria hasta Santiago. Y desde allí, bajarían ambas imágenes (Salud y Victoria) hasta la Catedral, donde esperarían San Ciriaco y Santa Paula. Al día siguiente, domingo, tras la función solemne, el Cristo de la Salud y la Virgen de la Victoria volverían a sus respectivas sedes.

Santo Cristo de la Salud.

Unos meses después, en noviembre, cuando la enfermedad arreció, se volvió a sacar al Cristo de la Salud, que llevaba cuarenta días en la Catedral, y se decidió que visitase varias iglesias de la ciudad. De los Mártires pasó a San Felipe Neri donde se unió a la Virgen de los Dolores (Servitas), a las iglesias de Capuchinos, Carmen, San Pedro, San Juan y Santiago, y de nuevo a la Catedral. Cada parroquia sacó su propio repertorio iconográfico. Todas las comitivas iban acompañadas de bandas de música y escoltada por la Milicia Nacional.

Por el mismo motivo, se realizaron misas a los Patronos de la ciudad y se trasladó el Cristo de la Epidemia a la iglesia de la Merced.

Como la epidemia volvió en unos meses (primeros de 1855), siguieron las rogativas, como la procesión de Ntra. Sra. de la Victoria por su barrio. Y, posteriormente, diferentes procesiones, como las que tuvo lugar en el Perchel con las imágenes de Santa Teresa de Jesús, Ntra. Sra. del Carmen y el Señor de la Misericordia. 

1855. No salió ninguna procesión durante la Semana Santa. La Soledad de Santo Domingo se planteó salir, pero no se tiene noticia de que saliera.

El 2 de agosto, salió la Virgen de la Victoria hacia el barrio de Lagunillas donde había muchos enfermos de cólera morbosa asiática.

El 4 de agosto «La Congregación de Nuestra Señora de Servitas» acordó sacar a la Virgen en procesión de rotativa, pero la Autoridad negó el permiso, para evitar aglomeraciones.

Fallecieron casi 3.000 malagueños.

En ese mismo año, la Sociedad Malagueña de Ciencias aconsejó el cierre de las iglesias. No hay constancia que se prohibiera  expresamente, pero si se alteró la programación (en horario o itinerario) de los actos.

1860. Fallecieron unas 3.000 personas en la ciudad debido a la «Cólera morboso asiática», proveniente de Africa.

Salieron en procesión las siguientes imágenes (sólo se mencionan las procesiones en las que iban imágenes de Pasión o nuestros patronos)

2 de mayo: Cristo de la Misericordia (como cofradía se fundaría 4 años más tarde).

27 de mayo: Virgen de Servitas.

17 de junio: Nazareno de los Pasos, desde San Lázaro, junto a otras imágenes.

2 de julio: Señor de Misericordia y Cristo de la Columna (*), desde el Perchel. Virgen del Carmen y Santa Teresa;

4 de julio: Procesión en la Catedral del Cristo de la Salud, Virgen de la Victoria y San Ciriaco y Santa Paula.

El 8 de julio volvieron a sus templos.

(*): Este Cristo de la Columna fue Titular de una cofradía con sede en la iglesia del Carmen, que se fundó en el siglo XIX. Y desapareció en 1931.

Leer I parte >> Nuestros Titulares y las Epidemias (I parte)

Fuente: «La dialéctica ciencia-creencia y su manifestación en la Málaga de 1803: el conflicto del cierro de los templos». J.L. Carrillo Jábega, nº  26. 1979-. «Las Epidemias en Málaga». N. Díaz de Escovar. 1903. «Enfermedad y sociedad en Málaga. El cólera morbo asiático (1833-1885). D. A. Delante, 2003. «Sin procesiones por salud» –  elcabildo.org. «Historia documentada de las Cofradías» Llordén/Souviron. 1969. «Las epidemias en Málaga: la de “tabardillo» de 1738”.  J. Villena Jurado. Jábega, nº 49.

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En busca de nuestras raíces.

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