Ser Cofrade

Ser cofrade en tiempos de crisis implica salir al encuentro de las necesidades de la sociedad y preparar el terreno para dar respuesta a los retos que previsiblemente tendremos que hacer frente en un futuro próximo.

El presente que estamos pasando evidencia la importancia de la vida en comunidad y los valores que afloran en ella, la necesidad de revalorizar lo común, los espacios de encuentro donde juntos somos más y dejar atrás el individualismo que venía imperando en los últimos años y que siempre acaba por dejar al más débil abandonado a su suerte.

Hay que atender las necesidades de los hermanos, escuchar e interesarse, no ser tan radicales y egocéntricos. Por que entre hermanos también hay quienes no atraviesan un buen momento. Esto ha de ser considerado una obligación. Asignatura pendiente.

Y es que la presencia de la fraternidad entre hermanos, en muchos casos está completamente ausente: egoísmo, envidia, o «yo, el dueño del cortijo». 

Es tiempo de actuar, es tiempo de volver al significado etimológico de la palabra cofrade, de la colaboración y vínculo entre hermanos.

Ser Cofrade no es sólo estar ahí en tiempos de Cuaresma o Semana Santa, se es Cofrade todo el año, pero Ser Cofrade también es unión entre hermanos, no lo olvidemos.

 

 

Texto: David G. & Rodrigo L.

Foto de Portada: Traslado Humildad. Jesús Carrasco.

Autor

Desarrollador web. Amante de la Historia. Cofrade. Colaborador desde 2018.

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