Un buque para la Soledad de Mena

Un buque para la Soledad de Mena

Viajamos en el tiempo hasta el año 1946. Esa fecha, ensombrecida de gris por el lastre y las penurias provocadas tanto por la contienda nacional como la internacional, ha pasado a la historia por acontecimientos que van desde las cien mil pesetas que IBM donó al general Franco para socorrer a las clases necesitadas españolas, como por la independencia de Filipinas con respecto a Estados Unidos.

Pero centrémonos en la Congregación de Mena, esa noche de Jueves Santo del año antes citado, paseaban a su Dolorosa en el trono, aún inacabado y que había concebido para ella el Cofrade Ruiz del Portal.

La falta de arbotantes, que serían los últimos elementos en estrenarse, fue sustituida por la pericia de los jardineros malagueños que se habían convertido en indispensables para los cofrades de entonces. Para la Vírgen de la Soledad, en el caso concreto de aquel año, y como se puede observar en la fotografía que adjuntamos a continuación, idearon unas volutas en los ángulos del conjunto que igualmente completaban la cresteria de aquel enorme trono.

Soledad de Mena, 1946

Soledad de Mena el Jueves Santo de 1946

Enorme trono, de dimensiones excesivas, así les pareció al clero de entonces, quienes advirtieron a la Congregación de Mena que se «atuvieran a las consecuencias» que ello reportaría.

Éstas, asumidas conscientemente por los cofrades, no fueron otras que el uso del «tinglao» y en muchas ocasiones el arrastre de las patas cuando los hombres de trono estaban reventados de cargar el peso del que poeticamente los trovadores de nuestra Semana Santa llamaban «galeón de tallas valientes» por la vinculación marinera de Ntra. Señora de la Soledad.

Aquel trono que, pese a no ser muy depurado en líneas, poseía una innegable personalidad, fue recreado y mejorado en el actual  estrenado en el año 2006.

Soledad de Mena trono actual

Trono actual de Ntra. Señora de la Soledad.

La Congregación de Mena supo conservar sus señas de identidad en el nuevo, pues se reconocen muchos guiños a elementos decorativos que son propios de la vieja iglesia de Santo Domingo.

 

Fuente: La Saeta, Congregación de Mena.

Autor

Cofrade y Hermana de Zamarrilla, Santo Traslado y Sepulcro. Escribiendo Historias desde 2016.

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